Madre protectora

Miles de vientres enlazados. Miles de niñas que fueron fetos , niñas, mujeres, y al final, madres. ¿Cree la madre que su hijo depende de su limitada protección? ¿Cree la madre ser más madre que el Sol?

Los hijos del Sol siempre serán hijos del Sol, por lo que siempre cuentan con su protección. Y aunque no lo creas, no hay justificación por tu preocupación. Y como hija del Astro Supremo, es ahora cuando, en la tierra de tu corazón, puedes cultivar la semilla del amor que florecerá con la luz del Sol. Y aunque ahora no puedas llegar a su global comprensión, aceptar sin resignación lo escrito en el guión, te acercará al amor. El sol es el que realmente alimenta la planta aunque parezca que es el agricultor. Como sabes que no existe una acción independiente del amanecer del sol, y no comprendes el porqué de tu aparición, aprende enseñando a vivir con libertad de experimentación. Sois compañeros de viaje que vinisteis de la mano para reconoceros como pura explosión de goce y satisfacción.

Deja atrás las antiguas enseñanzas de sacrificio y dolor. Deja las tablas en las que grabado estaba el "honrarás a tu padre y a tu madre” por el “honrarás todas las cosas sin distinción”. Y desde esta nueva condición de igualdad, surgirá el auténtico amor, sin juegos de lealtad o culpabilidad por deudas paternales de favor. Recuerda que la más mínima pincelada de sacrificio, no es amor, es temor. Deja de guiar a tu niño por lo que el mundo cree que es lo mejor. La verdadera sabiduría reside en lo profundo de tu corazón. Pide ayuda, al que vive en tu interior, éste si que sabe lo que es mejor, pues tiene conexión directa con el Sol. Vacía el pesado saco que trajiste, y una vez vacío, se convierte en ligera seda que el viento ya se llevó. Deja de actuar como la actriz de la protección y céntrate en tu misión interior. Desnuda entra al mar y fúndete con el amor. Los regalos de tal contribución, no tardarán en verse a tu alrededor.